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Dentro de una estrategia de reducción de tamaño y peso, el Mazda2 presenta la que será también la nueva plataforma del futuro Ford Fiesta. En principio, nada espectacular, aunque los resultados prácticos son muy buenos, con un buen tacto en carretera y motores destacados en general. En el chasis Mazda ha optado por soluciones tradicionales, con un eje McPherson delante y el tradicional eje de torsión trasero (ahora que algunos fabricantes comienzan a utilizar de nuevo suspensiones multibrazo en modelos del Segmento superior, los que antes denominaban eje torsional al tipo de suspensión del Mazda2 lo llaman ahora de manera despectiva eje rígido). Ninguna de las versiones cuenta, al menos de momento, con variaciones en el tarado de las suspensiones, dejando las variaciones de comportamiento a las llantas y neumáticos, que varían en medidas dependiendo de los acabados. 
Se utilizan básicamente dos mecánicas de gasolina, un 1,3 litros con doble árbol de levas en cabeza y un 1,5 también con cuatro válvulas por cilindro. El primero de ellos proporciona 75 u 86 CV dependiendo del ajuste llevado a cabo en su centralita electrónica, mientras que el de mayor cilindrada llega a los 103 CV de potencia. En ambos casos se recurre a una distribución variable en admisión mediante variación de calado del árbol de levas, mientras que las válvulas de escape no cuentan con variación alguna. Además, el motor de 1,5 litros también recurre a un sistema de admisión de aire variable, buscando con ello aumentar aún más la adaptación del motor a las diferentes condiciones de carga. Anunciado para primeros del 2008, también estará presente en la gama del Mazda2 el motor 1.4 CRTD elaborado entre Ford y PSA en su Versión de 68 CV de potencia. No será la única Versión de gasóleo, pero de momento es la única que tiene fecha de lanzamiento. Igualmente, el Mazda2 dispondrá de Carrocería de tres Puertas. 
Entre las características técnicas del Modelo cabe detenerse en su sistema de frenos. Aunque la Marca sólo proporciona fotografías de los discos de freno delanteros, todas las versiones recurren -como puede verse en la foto del chasis completo- a tambores traseros. Esta particularidad no resultaba nada extraña hace unos años, aunque ahora llama la atención porque lo habitual es contar, como mínimo, con discos ventilados en la parte delantera y discos macizos en el eje posterior. Desde mi punto de vista, el resultado práctico no es malo y será más que suficiente para los conductores del coche así como para las prestaciones del mismo. No obstante, en una conducción exigente durante la presentación las tres unidades que tuvimos oportunidad de conducir terminaron oliendo a frenos -sin que se notara al volante ninguna variación en su rendimiento- 
Otra particularidad del Mazda2 se encuentra en su Carrocería autoportante. Los ingenieros de la Marca han buscado obtener un peso muy liviano, lo que se ha conseguido en parte debido a la reducción del tamaño general pero, sobre todo -o al menos eso nos dijeron-, por el uso de aceros de diferente resistencia en la construcción del chasis. Además, también se ha intentado ahorrar peso en todos y cada uno de los puntos del vehículo, incluyendo el cableado, del que se habla de una reducción de peso superior a los dos kilogramos.
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