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Seamos sinceros, la segunda generación del Fiat Croma no ha sido un dechado de belleza en ningún momento. Por eso, a pesar de no llevar demasiado tiempo en el mercado, en la marca italiana han decidido realizarle un pequeño lavado de cara. o de morro, que al fin y al cabo es lo que más ha cambiado. La presentación ha tenido lugar en Turín, ciudad en donde Fiat posee su central y en donde también se ubica la antigua fábrica de Lingotto. Dicho así puede no sonar de nada, pero dicha fábrica ha tenido una gran importancia para el fabricante italiano además de una curiosa particularidad para el mundo del motor; posee una pista de pruebas en la azotea del edificio. Bueno, en realidad ya no se utiliza, y lo que antes era una fábrica ahora es un centro comercial, dos hoteles, unos multicines con hasta once salas, un gimnasio, una sala de exposiciones e incluso una sala de conciertos. Allí ha sido donde nos han mostrado la nueva imagen del Fiat Croma. Con un morro mucho más afilado, el aspecto frontal y lateral del Croma es mucho más estilizado que el de su predecesor. Los cambios no han sido excesivos, pero sí suficientes para proporcionar un cambio de imagen que el coche venía necesitando desde el mismo momento de su nacimiento. No obstante, y como reza el dicho; lo que no puede ser no puede ser y, además, es imposible. Por ello, la altura del Croma sigue siendo un obstáculo para conseguir de él una imagen realmente estilizada. Por otra parte, la trasera se ha mantenido totalmente invariada, por lo que ni siquiera podemos decir que haya mejorado desde detrás, lo que significa que sigue pareciendo demasiado alto y demasiado estrecho, sin ofrecer una imagen de empaque que sí aportan vehículos considerados como directos competidores, como el Mondeo o el Passat. En el aspecto dinámico se mantienen las mismas mecánicas que en su predecesor, con un motor de gasolina de 1,8 litros y 140 CV, un 2,2 con el mismo combustible y 150 CV y, sobre todo, sus conocidos turbodiésel 1.9 de 120 y 150 CV. En lo alto de la gama se sitúa el 2.4 multijet de gasóleo que consigue 200 CV de potencia. Este último tiene la particularidad de estar disponible sólo con cambio automático. Con tecnología tradicional (tiene convertidor de par en vez de ser un cambio manual robotizado) el funcionamiento secuencial de dicho cambio no permite demasiado juego, contando con seis relaciones que pueden variarse sólo a través del cambio (no tiene levas en el volante) y no dispone siquiera de una función Sport.
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