En Nuestromotor (blog en el que escribo a diario) acabo de publicar una noticia referente a la situación del sector del automóvil en el mundo. He querido hacerlo después de recibir una curiosa notica de Porsche y de haber acudido a la presentación del BMW Serie 7. La situación es tal que me parece casi obligatorio hablar del tema también aquí.
Quiero comprarme un Prius-Toyota y quiero saber tu opinión. Me atrae la idea de que sea ecológico y gaste menos. No hago muchos kilómetros al año, menos de 10.000, sobre todo en trayectos de 10km/día, aproximadamente. Mi otra opción es un Toyota-Auris. Gracias.
Tanto por iniciativas privadas como desde entidades con ánimo o sin ánimo de lucro, han existido infinidad de mensajes supuestamente bienintencionados acerca de la seguridad en carretera. De un tiempo a esta parte, además de seguridad, también se habla de ecología, y me temo que comienzan a prosperar algunos mensajes que no deberían hacerlo.
Una de las enormes ventajas que se tiene trabajando de periodista en el mundo del motor es la de poder hablar con auténticos expertos. Estos, en la mayoría de las ocasiones, no tienen ningún inconveniente en contarte todo lo que saben acerca de los temas que tratan (aquí haría yo la habitual excepción de los japoneses, que suelen aplicar eso de "pregunta lo que quieras, que contestaré lo que me dé la gana). En la presentación de los Saab de bioetanol tuve oportunidad de hablar con uno de esos personajes que sí responden. Sueco de nacionalidad, ecologista de convicción e ingeniero de profesión, mi interlocutor era además un enamorado de la técnica y un convencido defensor de los biocombustibles.
Aplicando su definición, un automóvil híbrido ha de contar con una combinación de uno o varios motores térmicos y eléctricos que puedan combinarse para impulsar al vehículo. Sin embargo, últimamente están apareciendo noticias de automóviles que, haciendo referencia más o menos explícita al término híbrido, ofrecen soluciones en las que se ayudan de motores eléctricos para mejorar la eficiencia y reducir los consumos de los motores térmicos pero que no impulsan al atomóvil en cuestión. No son por tanto verdaderos híbridos, aunque consiguen ventajas importantes que no debemos despreciar.
Debido a la cada vez más apremiante disminución de combustibles fósiles, dentro de poco tiempo la mayor parte de los vehículos que circulen por nuestras carreteras dispondrán de alguno (o todos) de los elementos descritos a continuación. Son soluciones directas para ahorrar energía con complejidades muy diferenciadas. Casi todas ellas fueron utilizadas en el pasado por uno o varios fabricantes, y la imperiosa necesidad de encontrar el máximo ahorro por cada kilómetro ha devuelto a la mayoría a los pliegos de condiciones de muchos fabricantes.
El Salón de Frankfurt de este año podría calificarse como el Salón Verde, puesto que todos los fabricantes hacían referencia de uno u otro modo a la ecología. Uno de los aspectos más destacados fue el esfuerzo realizado en las tecnologías híbridas. Aquí os presento algunos de los modelos presentados en la cita alemana. aunque, en la mayoría de los casos, son sólo buenas intenciones que todavía no pueden adquirirse.