Son las ocho de la tarde, acabo de llegar a casa, llevo algo así como 36 horas sin haber descansado más de tres horas completas y nunca más de hora y media seguida. En mi exterior, dichos antecedentes pasan factura, en mi interior, la satisfacción de un día inolvidable gracias a un grupo de gente extraordinario.
Prácticamente las 11 de la mañana; ojeras, cansancio, el frío de la noche que deja pasar al calor solar de mediodía, las extremidades entumecidas y el ánimo exultante. Seguimos los últimos, la gente piensa que no vamos bien... y se equivocan. Nuestra verdadera estrategia comienza a destaparse...
Son las 5 de la mañana, todavía no hemos pasado el ecuador de la carrera. Visto de manera simple, parece que no vamos bien. Analizando un poco, todavía queda la esperanza..... que es lo último que debemos perder.
Me tocaba el cuarto relevo. Estaba preparado. El casco puesto, el mono impoluto, la cara de circunstancias como si supiera lo que estaba haciendo y, mejor aún, como si supiera que lo iba a hacer bien. Todo a punto. Una vuelta y entra el coche, y el coche, y el coche...
Son las 19:38, hemos salido hace casi dos horas y ya se están situando todos los coches en sus primeras posiciones de carrera. Todavía es pronto, pero se ven estrategias muy diferenciadas.
Hace unos años me invitaron por primera vez a un evento del que quedé completamente prendado, no sólo por el evento en sí mismo sino, y casi con mayor motivo, por el buen corazón del mismo. Que una marca decida realizar una carrera de consumo en un circuito cerrado es una actividad siempre atractiva, que le invite a uno es de agradecer, pero que además destine una gran cantidad de dinero a ONG's es, simplemente, una idea fantástica. Ford lleva varios años organizando este evento que, salvo en la ocasión en que me tocó a mi participar y que se realizó en Cheste (Valencia), ha tenido como lugar habitual de celebración el circuito madrileño del Jarama.
Desde casi el principio de temporada no había vuelto al tema de Fernando Alonso y Lewis Hamilton. Hoy, con apenas 72 horas de margen antes de conocer el nombre de quien será el próximo campeón del mundo de Fórmula1, me he propuesto realizar un análisis completo acerca de ambos pilotos y de su evolución. Para comprobar mejor su trayectoria, nada como realizar con una cronología paralela de ambos, considerando para ello su edad:
Una lástima lo que está ocurriendo en la Fórmula 1, una lástima lo que está ocurriendo en el equipo McLaren y una lástima cómo se está tratando todo el tema por parte de algunos periodistas.
Borrow me preguntaba los porqués del aparentemente milagroso estado del piloto Kubica después del tremendo accidente que sufrió hace ahora dos grandes premios. Desde luego, y tras ver cómo sucedió todo, la sensación que le queda a uno en el cuerpo es la de que puede haber ocurrido lo peor...
Ahora todos podemos ser un poco solidarios y, además, ver nuestra foto pegada en un F1. Podemos lograrlo con la posibilidad que nos brinda Red Bull Racing. Mediante un pago bastante módico (14,7 euros) cualquiera puede poner una foto en uno de los coches del equipo. Esta iniciativa se ha realizado para ayudar a la fundación "Wings for Life", que investiga las lesiones de médula espinal. Se trata de un evento destinado a reunir un millón de dólares mediante la implantación de 50.000 fotografías en los coches del equipo. Hay que darse prisa, porque el último plazo para inscribirse es el miércoles 27 de junio a las 10:00 horas. Para más información puedes ponerte en contacto con www.redbullf1.com, donde explican como participar.