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Hola David. Despues de nueve años con mi Seat Ibiza 1.4 16v 75cv, llego el momento de cambiar de coche. Estoy interesado en el nuevo Mazda 6 1.8 de 120cv gasolina. Mi principal uso será por autovias, pero tambien tocaré alguna que otra carretera secundaria. Mi gran temor es sí me quedaré corto en prestaciones escogiendo está motorización. ¿Tendré que cruzar los dedos a la hora de adelantar a un camión que va a 80km/h?. No busco megaprestaciones pero he de reconocer que busco algo más de prestaciones que las que tiene mi actual Ibiza. Se que usted tuvo la ocasión de probarlo y me gustaría saber su opinión. Se que lo ideal es probarlo pero me está siendo imposible encontrar dicha motorización por los concesionarios Mazda. Espero que pueda ayudarme. Muchas gracias. 
Pues sí, tuve oportunidad de probar este automóvil en su presentación y, además, lo hice a bordo de la Versión comentada, con su motor de 1.8 litros y 120 CV de potencia en gasolina. Ya sólo considerando que provienes de un Ibiza de hace unos años y con sólo 75 CV de potencia estoy más que seguro de que no te arrepentirás con el cambio. Pero es que además he de decir que el Mazda con el motor comentado ofrece unas prestaciones incluso superiores a las esperadas. Tanto es así que mientras estábamos realizando la prueba le confesé a mi acompañante que me daba la sensación de estar conduciendo un coche de mayor potencia. Además, el Mazda tiene la gran ventaja de ofrecer un excepcional chasis, con gran aplomo en carreteras amplias y también con excelentes capacidades en carreteras de montaña. En estas últimas, si uno desea exprimir las posibilidades mecánicas a base de utilizar el cambio, las prestaciones obtenidas pueden calificarse de sobresalientes. Sobre el tema de los adelantamientos está habiendo en los últimos tiempos un pequeño problema debido a la conjunción de dos factores: las excelencias de los motores de gasóleo y el bajo nivel de conducción de muchos conductores. Los motores de gasóleo, debido a su gran par motor, permiten buenas recuperaciones sin apenas cambiar de marcha, por lo que hay conductores que se han acostumbrado a, simplemente, apretar un poco más el acelerador cuando desean adelantar. Es justo ese procedimiento el que realizan los malos conductores y del que siempre –incluso cuando nuestro vehículo es potente y lo permite- debemos huir. No existe una maniobra que entrañe más peligro que el adelantamiento, pues en dicho momento estamos ocupando una vía por la que podemos encontrarnos con vehículos de frente. Al adelantar es importante situar al motor en su zona de mejor rendimiento, lo que en prácticamente el 100% de los casos significa recurrir al cambio para buscar la marcha más adecuada y que será, habitualmente, una marcha (o más de una) inferior a la que llevamos. Con el Mazda 1.8 y realizando una buena conducción, los adelantamientos se resolverán siempre sin problemas salvo que deseemos superar a un coche que circule a una velocidad anormalmente alta.
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