Hay días y días. Ayer, mismamente, fue uno de esos días queeee... tela! Justo la pasada semana había recibido una amable invitación de Lexus para asistir, en vivo y en directo, a la presentación del nuevo IS250C en Niza. Ni más ni menos que La Costa Azul. Un lugar increíble en el que disfrutar de la brisa marina, observar los bonitos cuerpos esculpidos a base de gimnasio y billetera y, por supuesto, conducir uno de los últimos descapotables del momento.
Bueno, todo no iba a ser tan bonito. De hecho, había que estar a las 7:30 horas en el aeropuerto de Barajas. No es demasiado pronto salvo que, como es mi caso, residas a algo más de 60 kilómetros del mismo y las carreteras que te llevan a él sean del tipo "horas de caravana a poco que te descuides"
Pero no me levanté un poquito antes, no, como un (capullo), perdón, pánfilo, se inventó un día eso de "a quien madruga, Dios le ayuda", me tomé a pecho la expresión y amanecí poco después de las cinco de la mañana para ver las últimas noticias y escribir algo en el blog. Así lo hice, pero no me lo agradezco ni yo.
En el momento en el que ascendíamos por las escalerillas del avión mi cuerpo ya llevaba varias horas de trabajo a cuestas. Pertrechado con mi ordenador portátil y suficientemente ágil como para conseguir el asiento de la puerta de emergencia (con mayor espacio para las piernas que los demás) esperé pacientemente a que el avión despegara. Entorné un poquito los ojos, sólo un poco, porque debía continuar trabajando una vez estuviéramos en el aire, y me dejé llevar.
Dicen las malas lenguas que los brazos de Morfeo me atraparon durante más de media hora. Sentado en total verticalidad, el sopor en que me encontraba me hizo abrir la boca sin percatarme de ello, los ojos totalmente cerrados, una pose perfecta, y allí que se acercó un compañero de ABC para inmortalizar el momento.
Al cabo de un tiempo, cuando la azafata ya había pasado un par de veces sobresaltándose ante mi insigne estampa, desperté. Andrés Mas (Motor 16) travieso como siempre, sacó de su bolsillo su teléfono móvil y me dijo: "hola, buenos días Homer, mira esto"
Y ahí estaba Homer, bueno, ahí estaba yo, igualito, igualito que el dibujo animadito :_(
Lo sé, esperabas que hablara del Lexus IS250 C pero, sinceramente ¿A tí se te quedaría el cuerpo como para hablar de un coche después de saber que eres el alter ego de Homer Simpson?
Aquí puedes incluso ver un vídeo del momento. ¡Qué triste!















